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Eva:El Origen

Periodista y Escritor

Eva:El Origen

Una Nueva Luz

Después de mi encierro en aquella hermosa burbuja, después de pasar un año escribiendo historias que me hacían feliz, tuve que salir de nuevo a la realidad, tuve que ver de qué modo podía sacar dinero, ya que la situación era cada vez más difícil y deje de escribir.

a mediados de la década del dos mil, entre 2005 y 2008 me dedique a todo tipos de cosas, puse negocios que prosperan y fracasaban, una cosa me llevaba a otra, hasta que empecé a pensar más en hacer dinero que vivir de lo que más amaba.

Esta idea me llevó a quererme convertir un disque empresario y fracase de un modo rotundo. Ya que simplemente para ese tipo de cosas yo no sirvo.

Nuevamente ese fracaso a cuestas y entrando de nuevo en la frustración de que simplemente no hacía nada bien, me puse a pensar en que era lo que me hacía sentir bien. De inmediato vinieron a mi mente mis cuentos y más allá de eso, el crear algo relacionado con mis gustos y aficiones.

En ese tiempo estaban muy posesionados los blogs y yo era muy asiduo a ellos, de música, cine, terror etc. lo mejor era es que estaban al alcance de cualquier,  eran gratis y no tenías que conocer a nadie para publicar.

Así que decide crear mi primer blog de escritos y más. Y como si fuera un sueño volví a escribir y lo más emocionante a publicar mi primer cuento. Eva

Basado nuevamente en una leyenda de  los barrios de la cd de méxico, eva fue el primer cuento que escribí después de 4 años, la sensación fue hermosa, y volví a ver la luz, en un túnel inmenso que tuve que recorrer, pero una luz al fin.

El cuento solo fue leído por mi y dos ex compañeros de la universidad, pero estaba satisfecho, ya había un medio de desarrollo, los benditos blogs, solo hacía falta hacerlo crecer.  Te presento el cuento completo de eva. El reencuentro con los sueños. Disfrútalo.

Compra el libro completo aqui.

Eva de Hernan Almaguer

Francisco miraba hacia el techo, la soledad lo consumía y a sus 19 años la excitación que sentía en su cuerpo era casi insoportable. Esperó que dieran las 11 de la noche y salió de su casa apresurado. Subió a su auto y se puso a recorrer los barrios donde abundaban prostitutas. Comenzó a tener una erección al verlas semidesnudas rodeando su auto. Estaba nervioso, nunca había estado con una, pero la ansiedad lo hacía desear encerrarse con una mujer en un hotel hasta el amanecer.

La variedad le dificultaba la selección, salió del rumbo y fue comprar cigarrillos a un mini súper de 24 horas, dio varias vueltas observando a las chicas con detenimiento. Notó que todas se parecían. Él no quería a cualquiera. Quería una especial. Cansado de dar vueltas decidió regresar a su casa. Cuando salió de la calle para tomar la avenida, vislumbró bajo la luz de un poste a una mujer que lo dejó impactado, estaba abrazándose a sí misma, con la cabeza hacia el cielo y los ojos cerrados, era la única que estaba fuera del grupo, completamente sola. Francisco se orilló junto a ella y bajó su ventanilla, o no sabía cómo llamar su atención, así que tocó la bocina varias veces.

-Hola corazón, ¿qué haces estas horas tan solito? – Preguntó coqueta.
-¿Cuanto? $ 400.00 más habitación, si te animas te puedo hacer un descuento.

-¿Y… toda… la… noche? Preguntó Francisco con frases entrecortadas.

-Huyy, pues no sé, nunca me habían pedido tanto tiempo.
Te parecen $ 1000.00, Mas el cuarto? Le propuso la chica con ansiedad en su mirada, en una mezcla de ternura y deseo.

-Está bien. La chica sonrió y se subió abriendo intencionalmente las piernas más de lo necesario, a Francisco le sudaron las manos al mirar la escasa pantaleta que abrazaba sus muslos.

-¡¡Que serio¡ ¿estas nervioso?

  • Le dijo mientras le acariciaba su entre pierna. -¿Un poco?
  • Dijo Francisco sin poder disimular su erección, al percibirla lo acarició con más fuerza. El muchacho estaba a punto de explotar.

-Da vuelta a la derecha y en el siguiente garaje te metes.
Entraron al motel y Francisco metió su auto en un pequeño garaje, el lugar era bastante discreto.

La chica se adelantó y entro a la habitación, al encontrarse con ella, pudo ver mejor lo hermosa que era, traía puesto un vestido negro entallado. Su cuerpo era perfecto. Francisco saco un par de billetes de quinientos, la chica los agarro sin quitarle la vista de encima.

-Bueno, ahora recuéstate corazón.

-Le dijo mientras se desnudaba y lo conducía hacia la cama. Le quitó su playera y lamió su pecho hasta llegar a su cuello, al sentir su lengua húmeda sobre su piel comenzó a sudar frío.

Lo recostó lentamente sin dejar de pasar su lengua sobre su cuerpo, le quitó el pantalón y su bóxer. Dejando al aire su erección que ya era un cañón a punto de ser disparado. Eva hundió su boca en su miembro. Lo saboreo con delicadeza. Francisco nunca había sentido algo así en su vida. Vio su imagen reflejada en los espejos del techo y observaba con fascinación como esa chica se postraba ante su vientre.

Tomó su cabeza con ambas manos y la hundió hasta sentir lo más profundo de su garganta. La chica estaba a punto de tener un orgasmo, saboreaba con voracidad la dureza de aquel miembro. Francisco no pudo evitar terminar dentro de su boca, se perdió en un universo de placeres nunca antes sentidos. Su erección no disminuyó, la chica limpio sus labios y lo montó lentamente, lanzó un grito al sentirlo dentro de ella, Francisco estuvo a punto de desmayarse cuando ese vientre húmedo y caliente lo devoró por completo.

Comenzó a mover sus caderas suavemente, casi al ritmo de una música imaginaria, hundió sus dedos sobre el pecho de su amante, mientras aumentaba la velocidad. Francisco ya no aguantó más y nuevamente terminó, esta vez dentro de ella.

La chica estaba incontrolable. Lo condujo sobre ella y lo ayudó a que la penetrara de nuevo. Al sentirla nuevamente, se aferró a ella como si de ello dependiera su vida. La chica movía sus caderas de manera circular cada vez más rápido. Se aferraron con fuerza. Sus suspiros se convirtieron en gritos, se bebían su sudor con voracidad. La humedad de su vientre se

desbordaba por las piernas de Francisco. El orgasmo que experimentaba en esos momentos les cortaba el aire. Ambos llegaron al mismo tiempo al límite de sus sentidos, explotaron en una cadena simultánea de fluidos. Se quedaron abrazados, compartiendo el escaso aire que habitaba en sus cuerpos. Sus siluetas se convirtieron en una. Sin soltarse se fueron quedando dormidos, hasta perderse uno en el otro.

La chica despertó entre sus brazos. Se recostó sobre su pecho y comenzó a acariciar su rostro. Francisco despertó y vio como lo observaba con ternura.

-¿Que había en tus sueños bello durmiente? Le pregunto la chica en un susurro

-No lo sé, ya no me acuerdo. Dijo Francisco apenado.

-Yo tuve un sueño muy bonito. Se acercó a su oído para decirle en un suspiro

  • Soñé que te conocía. Francisco sintió una sensación de escalofrío al escuchar sus palabras.

Se levantaron y fueron al jacuzzi, nuevamente hicieron el amor. Esta vez Francisco le correspondió de la misma manera, algo ya le había aprendido. Salieron del hotel cuando comenzaba a amanecer, Francisco se sentía perdido en ese bello rostro.

-Te volveré a ver? Preguntó Francisco como con inseguridad, como esperando ser rechazado…

-Cada vez que quieras. La chica se le acerco y tomo lentamente el celular de Francisco.

-Saca fotos tu teléfono? -Si. Francisco le enseñó cómo y la chica se tomó una fotografía así misma

-Cada vez que quieras verme, cierra los, piensa en mí y ten por seguro que en ese momento estaré junto a ti. Le dijo la chica devolviéndole su teléfono.

Le encantaron sus palabras, pero las entendió al ver la fotografía en su celular. Esa metáfora era un tierno rechazo para no verlo fuera de sus servicios.

-Puedo saber tu nombre? Preguntó inseguro.

-Eva La chica se alejó para perderse en el amanecer de esa mañana que era la más brillante que hubiera visto en su vida.

Pasaron dos semanas y Francisco no podía dejar de ver la fotografía de Eva, sin pensarlo sacó el dinero que le quedaba y salió buscarla.

Llegó a la misma hora al mismo lugar, pero estaba vacío, estuvo ahí hasta el amanecer y Eva nunca llegó.

Al siguiente día hizo lo mismo pero tampoco la encontró.

Al tercer día deicidio preguntar a las chicas que veía diario mientras la buscaba. Se acercó a la de mayor edad.

-Hola precioso, en que te puedo servir. Le dijo la mujer inclinándose hacia él.

-Disculpe busco a Eva, sabe dónde puedo encontrarla. La mujer hizo una mueca de fastidio y le respondió cortante.

-No sé quién sea esa, pero yo te puedo dar un mejor servicio corazón. Francisco saco un billete de quinientos y se lo entrego.

-Me interesa encontrarla. La mujer tomo el billete pero su respuesta fue la misma.

-No sé quién sea pero haber déjame te investigo.

Fue hacia a sus compañeras y tres se dirigieron hacia él.
Una se asomó a su ventanilla.

-Qué es lo que quieres? Le dijo la mujer desafiante.

No quiero molestar, no soy policía ni nada por el estilo, no le quiero hacer daño, solo quiero volver a estar con ella, no me la puedo sacar de la cabeza desde esa noche.

Francisco saco su celular, buscó la fotografía y se la mostró a la chica.

-Esta es a la chica que busco. Al ver la fotografía la chica no pudo evitar el desconcierto.

-De dónde la sacaste?

-Se la tomó ella misma el día que la contraté. Fue hace dos semanas en esa esquina. Dijo Francisco señalando el lugar donde la había conocido.

-No puede ser de hace dos semanas. Dijo la chica con expresión de asombro.

-Si fue hace dos semanas ve la fecha en la que fue tomada.

La chica verificó la fotografía y en efecto era la fecha que le decía Francisco.

-Por qué no me crees?

-Esta chica era mi amiga, pero tiene ya más de un año que la mataron en la esquina que me dices.

Francisco se quedó sin aliento al escuchar lo que le estaban diciendo, no podía creerlo.

-Debe de ser un error, a lo mejor la confundes, mira la foto y ve la fecha.

-Se murió en mis brazos corazón, así como tú había muchos que se enamoraban de ella y aunque no lo creas ella también de sus clientes, era la persona más noble que he conocido, no es muy común encontrar gente así en este ambiente. Tal fue el amor que despertaba que uno que estaba bien pinche loco le dio más de 50 puñaladas gritando que la amaba y que no soportaba que fuera puta. Ahí mismo la dejó desangrándose el desgraciado, en esa esquina. Yo estuve todo el tiempo junto ella hasta que se ahogó con su propia sangre. La ambulancia como siempre llegó tarde. No se explicar lo de la foto, pero créeme, ella está muerta.

La chica le entregó su celular y se alejó para regresar con las demás. Francisco estaba en shock, no entendía bien lo que pasaba, estaba seguro de que había estado con aquella mujer. Debía de ser un error, Eva estaba viva.

Regresó a su casa y se recostó en la cama de su habitación a oscuras, sin dejar ver la fotografía de Eva, deseaba más que nunca estar otra vez en sus brazos, cerró los ojos y se abrazó así mismo recordando cada uno de los placeres que le hizo sentir y sin pensar recordó sus palabras. Cada vez que quieras verme cierra los ojos y piensa en mí. En ese momento sintió como unos brazos rodeaban su espalda y unos labios besaban su nuca con ternura. Se incorporó de un salto vio a Eva en su cama desnuda mirándolo ansiedad.

-¡Qué haces aquí? ¡¡¡

-Querías verme y aquí estoy, Junto a ti. Eva abrió sus brazos y se los ofreció a Francisco que estaba aterrado, aunque inconscientemente sentía alegría de volverla a ver.

-Fui a buscarte y me dijeron que estabas muerta, Es Cierto?

-No lo pueden culpar, él me quería y fue ese sentimiento el que lo hizo hacer lo que hizo, yo no le guardo rencor, pero me dolió mucho, no sé lo que soy, solo quiero estar contigo, ya no me hagas más preguntas.

Eva se abrazó a Francisco buscando sus labios con ansiedad. Se besaron e hicieron el amor toda la noche con la misma pasión de la última vez.

Al amanecer lo despertó con un beso.

-Ya me tengo que ir. Le dijo con tristeza.

-A donde te vas? -No lo sé, solo sé que ya me tengo que ir.

-Te volveré a ver?

-Sí, todas las veces que quieras, ahora si ya sabes cómo encontrarme.

Francisco sonrió y la abrazó con fuerza, besó sus labios con ternura y se despidió.

-Hasta esta noche. Le dijo emocionado.

Eva sonrió y le asentó con la cabeza, Francisco le tomó una nueva fotografía y con el amanecer luminoso Eva se evaporó. Así cada noche Francisco Invoca a su amante para perderse en ella hasta el amanecer y le toma fotos cada día que se encuentran para así nunca poderla olvidar.

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